Hoy es 8 de agosto, Día Mundial del Orgasmo. ¿Por qué? Pues porque hace unos años varias tiendas eróticas lo instauraron como estrategia de publicidad para vender más. Qué más da. Necesitaba tener un día. Y qué mejor que en el mes del calor y del tiempo libre. ¿Te aburres? Pues ponte en marcha.

Te contamos diez curiosidades sobre el orgasmo femenino. Algunas son las de siempre, pero otras a lo mejor te sorprenden.

No sabemos exactamente cómo es un orgasmo

A ver, claro que se sabe. Se ha sabido siempre aunque no se estudió empíricamente hasta los años 60. Es una respuesta refleja ante la estimulación de los genitales que provoca una sensación de placer intenso.

…una pequeña obnubilación…

Pero como se trata de una sensación, sólo accesible a quién la siente, cada una siente su orgasmo. Algunas mujeres describen una pequeña pérdida de conciencia, un acaloramiento que sube desde los genitales, una agradable liberación de tensión, una sensación repentina de relax. Así que cada orgasmo es diferente.

Todos los orgasmos tienen componentes orgánicos en común (liberación de endorfinas, espasmos musculares) pero varían enormemente en cada mujer y en cada situación. Los orgasmos están en el cerebro, no en el clítoris o en la vulva.

No tiene nada que ver con el placer ni con el amor

Es cierto que el placer y la excitación erótica son la antesala al orgasmo. Pero existen muchas evidencias de que son independientes. Por ejemplo, se estudió a mujeres mientras se autoestimulaban y se les pidió que pulsaran un botón cuando ellas consideraran que el orgasmo empezaba y acababa. Pues bien, se encontró un alto porcentaje de mujeres en las que la respuesta fisiológica no coincidía con la percepción psicológica. Además, se han descrito orgasmos en situaciones más relacionadas con dolor como el parto o un encuentro forzado.

Por otro lado, aunque el amor, la vinculación afectiva, la intimidad… pueden ser facilitadores de la sensación de orgasmo. Éste puede aparecer perfectamente en personas con baja autoestima o en encuentros con personas a las que no “amamos”.

Se puede tener un encuentro sin orgasmo

Oh, qué dato más novedoso, pues claro que se puede. En realidad, se incluye este punto por la cantidad de mujeres que se fuerzan a tener un orgasmo, que sólo entienden que han “follado” si hay orgasmo, a todas esas parejas que sólo quieren hacerla orgasmar, etc.

El orgasmo es una posibilidad, agradable, positiva, valiosa. Pero es una posibilidad. Cuando nos empeñamos en “tener que llegar” al orgasmo, lo paradójico es que no llegamos. Convertir el placer en deber nunca es buena idea.

Así que a disfrutar de los encuentros sin orgasmos porque pueden ser igual de placenteros. Se puede sentir un placer inmenso a través del beso y el cuerpo, se puede sentir placer intenso por la estimulación genital sin un fin concreto, se puede sentir placer al hacer que la pareja sienta placer…

No hay orgasmos vaginales y orgasmos clitorianos

Técnicamente sí, pero en la misma medida que hay orgasmos anales, orgasmos bucales u orgasmos “cejales”. La sensación de orgasmo está en el cerebro y el desencadenante ideal es la estimulación del clítoris… pero el resto del cuerpo también puede provocar un orgasmo.

¿Cómo lo sabemos? Pues gracias a mujeres con lesión medular, a mujeres cliterodictomizadas –ablación– y a otras grandes exploradoras de sus propios cuerpos que han descubierto distintas vías de sentir un orgasmo. Puede que en la película del Orgasmo al Desnudo, el protagonista sea el clítoris, pero hay todo un elenco de secundarios deseando comérselo, metafóricamente.

No todos los orgasmos son iguales

Vaya, otra obviedad. Pero sí, si estás pensando que no has tenido nunca uno, que hace mucho que no lo sientes o que empiezas a habituarte a tus encuentros y a tus orgasmos, que sepas que hay una gran variedad.

Depende de la situación (por ejemplo, no es igual el orgasmo cuando empezamos con una nueva pareja que cuando salimos de trabajar diez hora seguidas) y depende de la práctica (la automasturbación es una buena apuesta, pero también la masturbación por parte de la pareja, las prácticas anales, las bucogenitales, los juguetes).

Amén del resto de lugares y circunstancias que pueden provocar orgasmos. Puede ocurrir haciendo ejercicio aeróbico, entrenando los músculos pubococcígeos como en el yoga, en un examen ginecológico, durante el sueño…

Tiene efectos positivos

Es cierto que no es una necesidad tan vital como comer o dormir, porque su falta no produce la muerte básicamente; pero puede tener consecuencias deseables.

Entre ellas: mejoran el estado de ánimo y la autoestima, merman o distraen de distintos dolores musculares, menstruales o las cefaleas (¿chiste fácil sobre el “me duele la cabeza”?), ayudan a la conciliación del sueño, parece que facilitan la concepción, etc.

El orgasmo se aprende

A orgasmar también se aprende.

Sí, sé que escribí que era un reflejo; pero también he hablado sobre la impresionante importancia de los componentes psicológicos.

Nuestra biografía, experiencias, creencias, ideas, deseos, pensamientos, nuestras relaciones, nuestro día a día, nuestra educación sexual y demás influyen directamente en el orgasmo. No es raro, en terapia, tener que abordar distintas áreas (familia, pareja, trabajo) o encontrarnos con entornos familiares muy erotofóbicos ante las demandas de dificultades para experimentar el tan deseado orgasmo.

Así pues, sentirlo es una habilidad que se aprende, y como el resto de habilidades, necesita habilidades más básicas previas. Para multiplicar necesitas saber sumar. Para sentir un orgasmo necesitas conocer tu propio cuerpo, aceptarlo y apreciarlo, es útil la auto-masturbacion, necesitas una comunicación eficaz, etcétera.

Los orgasmos a la vez sólo existen en el cine

No sé en qué se basarán los directores y guionistas de cine y televisión, pero el orgasmo al unísono es tan difícil de creer como el “me voy a estudiar a casa de un amigo” o como una foto de perfil sin filtros. Cada persona siente sus orgasmos mediante una estimulación distinta, tras una dedicación diferente y reaccionan de múltiples maneras. Muchas mujeres esperan gritos y arañazos cuando esto rara vez ocurre.

La representación de los encuentros eróticos influye enormemente en nuestro sistemas de creencias y expectativas ante los propios encuentros. Tú (o tú y tu pareja) eres quién marca cómo son tus orgasmos.

Lo mejor para el orgasmo no es el coito. Ni el hombre.

Me explico, los orgasmos en pareja son una maravilla, pero existe frecuentemente la creencia de que es “el hombre” (i.e. la pareja) quien me tiene que “dar” un orgasmo, “llevar” al orgasmo, “tiene que saber cómo”… Error. El placer y el orgasmo son nuestra responsabilidad. En pareja es un plus, porque añadimos al juego el ingrediente de que el otro me enseñe sus rutas de exploración y placer; pero la expedición sigue capitaneada por una misma.

Y en cuanto al coito, ahí ya hay más materia. Tenemos evidencias suficientes para afirmar que la penetración pene-vagina no asegura –casi ni acierta– a desencadenar el orgasmo. En la mayoría de estudios 2 de cada 10 mujeres experimentan un orgasmo únicamente con penetración vaginal. La estimulación externa o interna del clítoris, el resto del cuerpo, las palabras, las miradas, la situación, en resumen, trabajar el erotismo sí que facilita esta anhelada sensación.

El orgasmo femenino y el masculino

No quería meterme a hablar de hombres en este artículo, pero oye, no se puede entender un sexo sin el otro.

Hay diferencias entre el orgasmo masculino y el femenino. O mejor dicho, hay diferencia en la respuesta orgásmica de los genitales masculinos y los femeninos. La ciencia nos apoya en asegurar que los orgasmos de clítoris, vulva y compañía tienden a durar más, a ser más intensos, a necesitar de una estimulación más duradera y variada que los de sus compañeros pene y testículos.

Además, mientras el orgasmo masculino presenta un patrón más sencillo (un único orgasmo y un periodo de tiempo variable antes de sentir el siguiente), el orgasmo femenino puede presentar tres posibilidades: la multiorgasmia (dos o tres orgasmos seguidos), la plataforma orgásmica (un orgasmo menos intenso pero más mantenido en el tiempo) o el orgasmo estándar (una sensación intensa y un periodo de tiempo hasta la siguiente).

A nivel psicológico, pues cada cuál sabrá. Lo cierto es que ambos sexos apreciamos los orgasmos, nos relajan, nos vinculan y nos relacionan.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Photo Credits

(1) Denis Bocquet <a href="http://www.flickr.com/photos/66944824@N05/32944283920">"L'appel du désir pour des rappels de plaisir" Paris 2017 by Miss.Tic</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/">(license)</a>

(2) Frnbrnks <a href="http://www.flickr.com/photos/10188967@N07/4477272181">Prn*3: Climax</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">(license)</a>

(3) Lucas Frasca || xxx my art || <a href="http://www.flickr.com/photos/78963364@N08/25488063594">designed to feel²</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">(license)</a>

(4) Frl. Schrödinger <a href="http://www.flickr.com/photos/44913276@N07/4916665711">Lady having fun</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">(license)</a>

(5) aescoba <a href="http://www.flickr.com/photos/9761257@N06/4693122317">Petite Mort</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.0/">(license)</a>