¿Qué es la Psicología Clínica y de la Salud?

La Psicología Clínica se encarga de los problemas que impiden a las personas adaptarse en su vida diaria.

La salud psicológica no es solo la ausencia de malestar, sino “un estado de bienestar en el que cada persona es consciente de sus capacidades, puede afrontar las tensiones de la vida, puede trabajar y relacionarse de forma productiva y contribuir a su comunidad” (OMS, 2013).

¿Qué es un  problema psicológico?

Hablamos de problema psicológico cuando una persona presenta alguna dificultad en sus comportamientos, pensamientos y emociones; y le impiden adaptarse a su vida diaria. Esto suele ocurrir ante una situación nueva que no se sabe cómo afrontar. Pero también, cuando no se disponen de las habilidades necesarias para resolver dificultades diarias.

Si estas dificultades generan un malestar intenso o duradero en la persona o en su entorno, puede ser el momento de acudir a un profesional de la Psicología.

Los problemas psicológicos no son enfermedades, puesto que no tienen un origen específico ni un conjunto de síntomas comunes. Sin embargo, pueden ser tratados desde un punto de vista científico.

Los problemas psicológicos, pese a ser únicos para cada persona, comparten los mismos principios de aprendizaje; éste es el objetivo del tratamiento para afrontarlos.

¿Cómo funciona una intervención psicológica?

El objetivo de una intervención psicológica es ayudar a la persona a cambiar los comportamientos, pensamientos y emociones que generan consecuencias negativas por otros que permitan mejorar su bienestar. También se centra en la promoción de comportamientos, pensamientos y emociones potenciales que pueden generar consecuencias positivas y deseables.

Para que sea eficaz, se requiere del trabajo conjunto entre terapeuta y persona; siendo la persona el motor del cambio y el terapeuta su guía.

La intervención se compone de evaluación (recogida de información, análisis y diseño del tratamiento), tratamiento (aplicación del plan de acción) y seguimiento (observación de la evolución del tratamiento y prevención de recaídas). Cada intervención es única y requiere de un tiempo y unas técnicas individualizadas.

Además, una buena intervención psicológica parte de la base de que todo problema psicológico tiene también sus componentes físicos, sociales, familiares, etc. por lo que puede ser necesario el trabajo coordinado con otros profesionales y otras personas del entorno.

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