¿Qué es la Sexología?

La Sexología se encarga de los problemas de las personas como seres sexuados. Desde este enfoque, se plantea que la sexualidad es una dimensión inherente al ser humano que le acompaña desde antes de nacer hasta la muerte y que puede presentar problemas y dificultades.

Por tanto, entendemos que se trata de una dimensión personal que goza de una especial importancia dentro de los comportamientos de las personas. Principalmente, por la importancia para la mayoría de las personas como motor de la pareja y la familia. Pero también, por el maltrato al que ha sido sometida históricamente.

De acuerdo con la OMS (2012), la salud sexual no es solo la ausencia de malestar, sino un estado de bienestar físico, psicológico y social en relación a la sexualidad. Por ello, se necesita “un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad que asegure la libre expresión de cada identidad y orientación, la satisfacción y seguridad de los encuentros eróticos, las opciones reproductivas y la vivencia de relaciones de pareja equitativas y responsables”.

¿Qué es un problema sexual?

Desde la Sexología, entendemos la sexualidad como una dimensión vital de todas las personas.

Pueden existir problemas cuando una persona presenta alguna dificultad con su vivencia como hombre o como mujer. Así mismo, pueden surgir dificultades con su respuesta durante las prácticas eróticas. O también, cuando su relación de pareja resulta insatisfactoria.

Si este problema genera un malestar en la persona o en su entorno, puede ser el momento de acudir a un profesional de la Sexología.

Los problemas sexuales no son enfermedades, puesto que no siempre tienen un origen específico ni un conjunto de síntomas común. Sin embargo, se pueden tratar científicamente. Los problemas sexuales, pese a ser únicos para cada persona, comparten los mismos principios de aprendizaje, y éste es el objetivo de tratamiento para lograr afrontarlos.

¿Cómo funciona una intervención sexológica?

La intervención sexológica ayuda a la persona a cambiar los comportamientos, pensamientos y emociones, que generan consecuencias negativas, por otros que permitan mejorar su bienestar sexual.

La intervención sexológica también se centra en la promoción de comportamientos, pensamientos y emociones potenciales de la persona, que pueden generar consecuencias positivas y deseables.

Para que una intervención sexológica sea eficaz, se requiere del trabajo conjunto entre profesional y consultante o consultantes. La persona o la pareja son el motor del cambio y el terapeuta su guía.

La intervención se compone de evaluación (recogida de información, análisis y diseño del tratamiento), tratamiento (aplicación del plan de acción) y seguimiento (observación de la evolución del tratamiento y prevención de recaídas). Cada intervención es única y requiere de un tiempo y unas técnicas individualizadas.

¿Cuáles son los principales motivos de consulta?

En Sexología se realizan intervenciones en dos áreas fundamentales:

Terapia sexual
  • Identidad sexual y transexualidad.
  • Identidad de género.
  • Orientación sexual.
  • Dificultades de erección o disfunción eréctil.
  • Problemas con la penetración vaginal.
  • Dificultades de orgasmo o anorgasmia.
  • Dificultades de control eyaculatorio (eyaculación precoz o eyaculación retardada).
  • Cambios en el deseo (deseo sexual hipoactivo o deseo sexual exacerbado).
  • Rechazo a los encuentros.
  • Parafilias o peculiaridades del deseo erótico.
  • Insatisfacción con masturbación.
Terapia de pareja

problema sexual