¿Qué es la Terapia Sexual?

La Terapia Sexual se ocupa de dificultades derivadas del sexo que se hace; es decir, la respuesta sexual, las prácticas y el deseo durante los encuentros. Pero también, del sexo que se es: es decir, la identidad sexual, el género o la orientación del deseo.

Para la Sexología, el sexo es el conjunto de características físicas, psicológicas y sociales que nos construyen como hombre o como mujeres. Desde esta perspectiva, el sexo no es una dimensión estática ni un punto de partida; se trata más bien del resultado de una serie de procesos que duran toda la vida. Por eso el sexo es una fuente de diversidad.

La Terapia Sexual abarcaría todo lo relacionado con nuestros cuerpos sexuados, nuestra identidad, nuestro género y nuestra orientación del deseo. Pero también de su manifestación más evidente, el deseo (eros), que mueve los encuentros eróticos de las personas.

¿Cuándo acudir a Terapia Sexual?

Las personas pueden atravesar dificultades con todo lo relativo al sexo que se hace, por ejemplo:

  • Insatisfacción con el deseo. Bien porque se considera el deseo demasiado intenso o frecuente; bien por considerarlo bajo o escaso. Otras veces, es la calidad de los encuentros lo que genera quejas.
  • Dificultades de erección, tanto si no se experimentan erecciones por estar nervioso, cansado… o porque existe algún tipo de lesión.
  • Dificultades durante la penetración vaginal puesto que en algunos casos duele, molesta o se ha evitado de forma consistente.
  • Problemas de insatisfacción con el control eyaculatorio, bien porque se eyacula antes de lo deseado, más tarde o no se llega a eyacular.
  • Dificultades con el orgasmo, cuando cuesta experimentarlo o existe cierta insatisfacción.
  • Peculiaridades del deseo, cuando en ocasiones las personas desean situaciones o prácticas que no se corresponden con la idea mayoritaria de sexualidad.
  • Etcétera. Puesto que la sexualidad es diversidad, y la diversidad no está libre de dificultades.

Además, las personas también pueden experimentar conflictos entre su identidad sexual y su cuerpo, problemas porque no comprenden la vivencia de su orientación del deseo o le genera malestar, o bien dificultades por no sentirse identificado/a con el rol o roles de género que esperan los demás. Las consultas más frecuentes de este tipo que llegan a Terapia Sexual son:

  • Identidad sexual/Transexualidad: dudas sobre la propia identidad sexual, dudas sobre la identidad sexual de los/as hijos/as, aceptación de la identidad sexual, acompañamiento durante las diferentes etapas de los cambios asociados a un proceso de cambio de sexo, etc.
  • Identidad de género: Dudas sobre la identidad de género, dificultades asociadas a uno o varios aspectos de la expresión de una identidad de género no normativa, etc.
  • Orientación del deseo: dudas sobre la orientación, aceptación y empoderamiento de la propia orientación, etc.
¿Cómo se realiza la intervención en Terapia Sexual?

El papel del sexólogo/a en estos casos puede ser acompañar y guiar en el proceso de cambio, enseñar nuevas estrategias o ayudar a que las personas o la pareja resuelvan sus problemas.

Para que una intervención sexológica en la erótica sea eficaz, se requiere del trabajo conjunto entre terapeuta, la persona y su pareja o su entorno cuando sea necesario.

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