Si nos preguntan por nuestras vacaciones ideales, cada uno/a de nosotros diremos una cosa: un viaje alrededor del mundo, un crucero, disfrutar del relax en una playa paradisíaca, descansar en el pueblo…  Más cerca o más lejos, con familia o en solitario, más o menos cargadas de actividad… Hay infinidad de posibilidades.

Sea porque no han logrado desconectar, porque se han aburrido o porque han surgido tensiones y problemas durante los días de convivencia con otros, no son pocas las personas que sienten haber perdido el tiempo durante las ansiadas vacaciones.

Si quieres tener unas vacaciones ideales, diséñalas teniendo en cuenta estos 5 apuntes:

  1. ECONOMÍA. A la hora de elegir es recomendable tener en cuenta la economía doméstica. Conviene optar por unas vacaciones ajustadas a nuestras cuentas, de poco serviría vaciar los bolsillos para cargarlos de tensión por las deudas acumuladas. Se puede descansar y disfrutar sin gastar más de la cuenta.
  2. LUGAR. Tener en cuenta las preferencias (mar, montaña, aventura…), las oportunidades (casa familiar, amigos en otros países…) y las actividades que oferta el sitio elegido (¿de qué me sirve ir a la playa, si voy a aburrirme al segundo día porque no hay nada más que hacer?).
  3. COMPAÑÍA. ¿A solas, en pareja, en familia, con amigos? Cada cuál ha de elegir en función de las circunstancias pero, en términos generales, podemos decir que el ideal sería disponer de tiempo individual, tiempo para la pareja, tiempo para la familia y tiempo para los amigos. Las vacaciones pueden ser el momento de aprovechar para realizar las actividades que no podemos el resto del año, sean individuales o compartidas. Es posible conciliar el bienestar individual con el refuerzo de los lazos sociales.
  4. ACTIVIDADES. Para una persona lo ideal puede ser estar tumbada en la playa sintiendo el calor del sol en su cuerpo, mientras que otra puede preferir aprender submarinismo, inglés o estar de tertulia con familiares y/o amigos. Sea la que sea, conviene que las actividades sean de ocio activo, que obliguen a estar centrado en el bienestar, descanso, relajación… A estar centrado en el AHORA, que los pensamientos no se escapen a lo que ha quedado pendiente en el trabajo o a lo que espera a la vuelta.
  5. TIEMPO. Parece que TRES SEMANAS SEGUIDAS es el periodo más recomendable para asegurarnos descansar y desconectar. Tomarse periodos más cortos (por ejemplo, diez días) no permite al cuerpo recuperarse del desgaste físico ni a la mente desconectarse de la rutina diaria. Periodos más largos dificultan la vuelta, puesto que cuesta más re-conectarse al ritmo cotidiano y porque la acumulación de tareas puede provocar vueltas cargadas de estrés.
Semana 1:
DESCONEXIÓN
  • Desconecta progresivamente tu cuerpo y tu mente.
  • Procura centrarte en tu descanso y ocio.
  • Evita contactar con lo cotidiano (no revises el móvil, ni los mails, ni hagas llamadas al trabajo). No te lleves trabajo para adelantar.
  • Toca asegurar el descanso para poder rendir adecuadamente el resto del año.
  • Aprovecha para dormir bien, comer bien, hacer actividades relajantes.
Semana 2:
PLENITUD
  • Procura aprovechar para realizar las actividades gratificantes y enriquecedoras que hayas elegido. Por ejemplo, leer, visitar lugares, aprender alguna habilidad, realizar esa afición que no puedes entrenar el resto del año.
Semana 3:
PREPARACIÓN
  • Sigue disfrutando hasta el último momento de tu sensación de relajación y desconexión.
  • No sufras porque se acerque el final, disfruta de haber aprovechado tus vacaciones y disponte a volver a la cotidianidad con las pilas cargadas.

Para lograr unas vacaciones inolvidables no es necesario irse lo más lejos posible ni que sean interminables, sino diseñar un PLAN A TU MEDIDA que te asegure el descanso, la desconexión y la sensación de haber aprovechado el tiempo.

Julia Silva García, Psicóloga de Terapia y Más.

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